5 EJEMPLOS DE ELIPSIS

La elipsis consiste en omitir expresamente una o varias palabras de una oración, porque se sobreentiende su significado.
EJEMPLOS
Ejemplo 1: "Le puse gasolina al coche porque estaba seco." En esta oración sería más correcto decir "... porque el coche estaba seco", pero no hace falta porque ya se entiende a qué se refiere.
Ejemplo 2: "Perro ladrador, poco mordedor". En este dicho popular se omite el verbo; esto pasa en muchos refranes.
Ejemplo 3: "Yo voy de Batman y mi mujer de Catwoman". "Disfrazado", se sobreentiende.
Ejemplo 4: "Chuté el penalty y el portero la paró". La pelota, claro.
Ejemplo 5: "Me casé en secreto, no hubo invitados". A la boda, no hace falta decirlo.
EJERCICIO TIPO TEST DE: ELIPSIS
UNA PALABRA
Soy gran e ilustre caballero, fiero luchador
de las nobles causas un valeroso defensor
No temo, no, a una encarnizada contienda
jamás ha existido insulto que a mí ofenda
Tampoco a este mortal horroriza la enfermedad
mas existe una palabra que lo llena de ansiedad
A los dioses no tengo temor, juego con el destino
pero una palabra, causa en mi espíritu un remolino
Un vendaval, un mar embravecido, el fuego, me divierten
tan sólo una palabra, sólo esa, en indefenso me convierte
De la muerte, a mi tan cercana, me he hecho amigo
y a una palabra, quitar la trascendencia no consigo
Sin inmutarme, mataría a un demonio o a un dragón
una palabra, una, bien puede atravesarme el corazón
Multitud de crueles batallas internas he disputado
en todas menos en una, gloriosamente he triunfado
Los sobornos, los chantajes, a mi alma no inmutan
no obstante una palabra hay que mi ánimo permuta
¿Qué palabra puede hacer temblar a este hombre?
Esa palabra, querida mía, esa palabra es tu nombre.
Enviado por thauker
FEDERICO
- Doctor, doctor, que no sé pronunciar federico.
- ¿Cómo que no?. Si lo hace usted muy bien.
- ¿Seguro?.
- Completamente, ande váyase.
Llega el hombre a su casa...
- Maríaaaa, déjate de tonterías y tráeme una cerveza del federico que el médico dice que no tengo ningún problema...
Nunca es largo el camino que conduce a la casa de un amigo.
Juvenal
COMPAÑEROS
"...Mal vestido y triste,
voy caminando por la calle vieja".
A. Machado
Y yo te acompaño. Voy contigo. Hablamos.
No nos separa nada: ni distancia, ni sexos.
Vamos del brazo juntos, caminando
como dos compañeros.
A veces te detienes. Levantas la cabeza.
Miras, sin ver, el cielo.
Y es como una cascada
de luz sobre mis hombros tu silencio.
Sonríes contemplando
la inmensa soledad del campo abierto,
y dices algo hermoso
sobre el río, los álamos, el pueblo...
Susana March
UNA PALABRA
Soy gran e ilustre caballero, fiero luchador
de las nobles causas un valeroso defensor
No temo, no, a una encarnizada contienda
jamás ha existido insulto que a mí ofenda
Tampoco a este mortal horroriza la enfermedad
mas existe una palabra que lo llena de ansiedad
A los dioses no tengo temor, juego con el destino
pero una palabra, causa en mi espíritu un remolino
Un vendaval, un mar embravecido, el fuego, me divierten
tan sólo una palabra, sólo esa, en indefenso me convierte
De la muerte, a mi tan cercana, me he hecho amigo
y a una palabra, quitar la trascendencia no consigo
Sin inmutarme, mataría a un demonio o a un dragón
una palabra, una, bien puede atravesarme el corazón
Multitud de crueles batallas internas he disputado
en todas menos en una, gloriosamente he triunfado
Los sobornos, los chantajes, a mi alma no inmutan
no obstante una palabra hay que mi ánimo permuta
¿Qué palabra puede hacer temblar a este hombre?
Esa palabra, querida mía, esa palabra es tu nombre.
Enviado por thauker
FEDERICO
- Doctor, doctor, que no sé pronunciar federico.
- ¿Cómo que no?. Si lo hace usted muy bien.
- ¿Seguro?.
- Completamente, ande váyase.
Llega el hombre a su casa...
- Maríaaaa, déjate de tonterías y tráeme una cerveza del federico que el médico dice que no tengo ningún problema...
Nunca es largo el camino que conduce a la casa de un amigo.
Juvenal
COMPAÑEROS
"...Mal vestido y triste,
voy caminando por la calle vieja".
A. Machado
Y yo te acompaño. Voy contigo. Hablamos.
No nos separa nada: ni distancia, ni sexos.
Vamos del brazo juntos, caminando
como dos compañeros.
A veces te detienes. Levantas la cabeza.
Miras, sin ver, el cielo.
Y es como una cascada
de luz sobre mis hombros tu silencio.
Sonríes contemplando
la inmensa soledad del campo abierto,
y dices algo hermoso
sobre el río, los álamos, el pueblo...
Susana March
